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Naked

El 31 de octubre de 2015, en el marco de la presentación del catalogo on-line EXORCISMO ROSA #LaMuestraDelAño, realicé la acción NAKED #ElHappeningDelAño, con curaduría de Victoria Ciezar. Consistió en una sesión de análisis real, abierta al público, donde repasamos con mi psicóloga el proceso de realización de las obras.

ANALISTA: Hola Luis, cómo estás?
LUIS: Eh… no sé cómo estoy
ANALISTA: Es una fecha muy importante
LUIS: Es una fecha muy importante y venimos trabajando tanto que es como que llegó el momento y todavía no caigo en la realidad de que llegó el momento. Y lo que a mí siempre, pero siempre, siempre me cuesta es entender que no puedo ordenar todo lo que pasa a mi alrededor. Si esta fuera una muestra yo estaría mucho más seguro de mí mismo y la tendría tal vez un poco más clara, pero esto no es una muestra.
ANALISTA: Esto te muestra
LUIS: Esto me muestra a mí. Para mí es la primera vez que hago algo de este estilo y es como decir: este es realmente el punto final de esto, ya no hay más opciones, lo que sigue tiene que ser otra cosa.
ANALISTA: Siempre hubo cambios, puntos de inflexión a lo largo de tu carrera, de tu profesión, de tu trayectoria, en la vida, ¿no?, en el comienzo…
LUIS: Yo siento que este catálogo es justamente eso, es un momento de decir bueno hasta acá fue todo esto y llevo mucho tiempo y mucho esfuerzo y todo eso que se ve tan rosa y divertido y que parece simpático y que es lindo, atrás de eso hay muchas más cosas y eso es lo que yo quería mostrar en este catálogo. Porque es muy fácil decir: “Luis pinta todo de rosa”. Pero atrás de todo ese rosa hay sufrimiento y hay obsesiones y hay amor y hay dolor. Mi obra es como yo, es la historia de mi vida. Yo en mi obra hablo de mí. No sé, hay algunos artistas que se paran en un lugar y dicen: “bueno yo voy a hablar de física cuántica” o voy a investigar la religión musulmana” y hablan de eso en sus obras, no sirve de nada y después cambian de tema. Yo en mis obras hablo de mí, de lo que me pasa a mí, de las experiencias que transito, de quien soy y siento que la muestra que hice y este catálogo es como poner todo eso en escena de algo, en escena. Y con la muestra primero y fundamentalmente con el catálogo tratar de mostrar todo esto. Y un poco tratar de sacar esa idea de que solamente Luis pinta todo de rosa. Para mí lo central de mi obra en estos años no es el color rosa, lo central de mi obra en estos años es el hecho de hablar de mí mismo. Yo realmente siento que me desnudo con mis obras. Entonces cuando viene alguien y dice “sí, Luis hace todo rosa”. Sí, Luis hace todo rosa es lo primero que se ve, pero no es lo único que yo hago. Creo que en esta instancia de hacer este catálogo tiene que ver un poco con eso, con sacar ese velo, ponerlo en escena y de un modo cerrar esa etapa. El chico que empezó a pintar sus juguetes de rosa hace algunos años ya no existe más. Yo soy otra persona ahora, entonces era fundamental hacer esto para darle un cierre a todo ese momento de mi vida. Entonces siento que esto es como un punto de inflexión, de cambio. Y me da un poco de miedo porque no se qué es lo que va a venir después. Lo que sí sé es que yo tenía que salir de ese lugar, yo ahora soy otra persona que él que empezó a hacer estas obras.
ANALISTA: Esto del color rosa ¿te ayudó para algo en esto de salir de posición? Saliste de una posición no, de este chico anterior, pasaste por esta etapa rosa si se quiere…
LUIS: Sí, yo siento que fue como una liberación cuando empecé. Entonces sí siento que me sirvió, pude ir evolucionando en el tiempo y pude ir avanzando y con cada obra iba contando algo más, iba aprendiendo más, iba creciendo más, pero el chico que empezó a hacer eso… yo ya no soy ese chico. Entonces era necesario hacer un cierre. En ese momento yo vivía en el pueblo y me pasaban un montón de cosas por dentro y estaba descubriendo mi sexualidad y me sentía inconforme con todo lo que me rodeaba y tenía que hacer algo para embellecer todo ese contexto. Y por eso empecé a pintar todo de rosa. Pero ahora ya ni soy un chico, ni vivo en el pueblo, ni estoy desconforme con mi contexto. Ahora soy esto que soy, soy otra cosa. Pero sí siento que todo eso me ayudó para liberarme, para expandirme, para mostrarme de forma auténtica. Mostrar realmente cómo me siento, mostrar lo que quiero ser, ya no existe otra opción, a mí no me gusta jugar con esos juguetes de plástico verde. Yo no quería que mis juguetes sean eso y con la pintura rosa sí sentí como una liberación. Sí, fue así, fueron como justamente como dos momentos de inflexión y de cambio. Uno fue ese cuando empecé y otro es ahora que esa etapa se cierra y se termina.
ANALISTA: Y ahí el catálogo…
LUIS: Y ahí el catálogo. Es extraño porque la idea de hacer el catálogo no se me ocurrió a mí. La idea de hacer el catálogo es de la gente que trabaja conmigo en la curaduría de la muestra. Para mí el cierre, la forma de dar cierre a toda esta producción de estos años era hacer la muestra. Hicimos la muestra y yo terminé super orgulloso de eso y fue una experiencia sensacional, pero después nos quedamos con el gusto de que faltaba algo más. Y seguían estando todas esas lecturas que reducían la obra, pensar que mi obra son cosas pintadas de rosa. Entonces teníamos que buscar una manera que no sea una muestra pero que dé cuenta de todas esas otras instancias que están relacionadas con la obra. Principalmente esto de la temática autorreferencial y especialmente esto que yo siempre hablo de hacer como un guiño o un gesto a otras expresiones artísticas y tratar mientras hago mi obra de reflexionar cómo es el sistema del arte y demás y todas estas cosas que a mí me preocupan que siempre lo que veo es más de lo mismo y que muy pocas cosas me emocionan y que muy pocas posturas me resultan auténticas. Entonces todo eso teníamos que de alguna manera mostrarlo y no había que mostrar la obra para eso, porque la obra ya había sido expuesta en la muestra, el formato tenía que ser otro. Entonces cuando los chicos me propusieron hacer este catálogo a mí me pareció interesante pero al mismo tiempo extraño porque no es un libro, no es una muestra, no es una obra, es a mí no se me hubiera ocurrido hacerlo, pero ahora uqe ya está hecho siento que era necesario. Y siento que toda esta presión de realmente darle un cierre a esa etapa y esto que yo venía sintiendo de que si no daba un cierre no podía avanzar en otra dirección, siento que con esto lo logro. Entonces es un alivio. Decir: “bueno todo esto ya está, ya pasó. Ahora me libero, que venga lo que siga” y que eso me lleve a producir otro tipo de obras nuevas que hablen de la persona que soy ahora. Ya no soy ese chico traumado que sufría y que se la pasaba llorando, que no le gustaban sus juguetes. Ahora soy un adulto que vive en Buenos Aires y tengo que hablar desde ese lugar. Y decir que me da miedo porque justamente no sé cuál va a ser la materialidad para hablar de la persona que soy ahora. Voy a hacer cualquier, tal vez estudie teatro. Puede ser otro soporte diferente, no lo tengo claro. Sí tenía en claro que esa etapa había que cerrarla, que era fundamental para poder avanzar en otra dirección. Y siento como alivio. Realmente siento que es un momento de cambio. Lo que a mí no deja de sorprenderme es cómo todo se da de una manera muy extraña y que si yo lo miro con perspectiva puedo notar algunas cosas que se relacionan y me sorprende. Cómo con la muestra hubo un cambio general en mi vida, me mude, me puse de novio, cambie de trabajo y ahora estoy como “bueno, todas estas cosas que me están pasando son las que tienen que aparecer en mi nueva obra”. Y a veces cuando me pasan cosas yo digo: “Ay, no tengo ganas que me pase esto” o “por qué me tengo que mudar inesperadamente, por qué tengo que cambiar de trabajo o no tengo ganas de enamorarme y me enamoro”, pero si a mí no me pasaran todas esas cosas o todas las cosas que me pasaron antes yo no tendría de qué hablar en mis obras. Yo no quiero sentarme en un lugar y decir ahora voy a hablar de la física cuántica o de la religión musulmana. Yo soy lo único que tengo, entonces tengo que hablar de mí.
ANALISTA: Fue la manera que te mostraste siempre, transparente allí en tu producción
LUIS: Es que es el único lugar en el que yo realmente puedo ser auténtico. Son muy pocos los lugares en que yo puedo ser auténtico realmente. Y cuando yo estoy trabajando, cuando yo estoy armando algo yo siento que ahí soy yo. No sé, puede pasar lo que sea a mi alrededor, pero yo sigo siendo yo mismo en ese momento.
ANALISTA: Y que te pasa con este catálogo que es una despedida en realidad
LUIS: Sí, por un lado me da el alivio de decir realmente este es el punto final y por otro lado me da este miedo de no saber que va a venir después y al mismo tiempo me produce una sensación de revuelto en la panza de emociones porque me hace pensar en todas las cosas que atravesé en mi vida que me llevaron a hacer las obras que expuse en la muestra y que son las que están en el catálogo. Entonces revisar de vuelta todas esas obras y recordar las emociones y las experiencias que me llevaron a hacerlo me hace sentir frágil. Me hace sentir humano, me hace sentir de carne. Mi obra no es una obra de museo que está en una vitrina y que no dice nada. Mi obra dice todo de mi. Entonces haber realizado todo eso en este tiempo, me hace recordar todas esas emociones y todo ese dolor que está atrás de la obra. Toda esa emoción. No sé cómo describirlo… Sí, cada obra fue un sufrir. Y cada obra fue como un exorcismo de todo lo que me llevo a hacerla. Entonces lo que siento es que todo esto ya está afuera, ya estuvo en la muestra y ya está en el catálogo. Ya no lo tengo yo adentro mío y eso me genera alivio. Me da el espacio para querer ir a lo siguiente. Yo no podía de ninguna manera seguir haciendo cosas rosas, seguir pintando todo de rosa, ya no tiene sentido, ya pasó esa etapa, ya soy otra persona. Tenía que cerrarlo de alguna manera
ANALISTA: Te superaste con esto
LUIS: No sé si me supere o si me harte de mí mismo. En el sentido de que si bien me liberó y me relajó haber puesto todo eso afuera y demás y haberme liberado de todo ese dolor y todas esas emociones, yo creo que tantos años de trabajar en esa línea… siento que agoté todos los recursos. Como que ya no puedo decir más nada de esa manera.
ANALISTA: Ya no sos un chico rosa…
LUIS: Ya no soy ese chico rosa. Ya soy otra persona, ya tengo casi 30 años, tenía 22 cuando empecé a hacer esto y no puedo seguir con lo mismo, sería ficticio, las obras serían vacías, serían frías. Ya caerían en un lugar común y dejarían de hablar de mí. Prefiero sacrificar esa marca de decir es el que hace todo rosa y ser reconocido por eso, prefiero sacrificarlo y arriesgarme a hacer algo diferente. Ese es un poco el susto también del catálogo.
ANALISTA: Abrirse un nuevo camino. Esto significa un fin y ahora un comienzo
LUIS: Sí y lo extraño es eso: no saber cuál va a ser ese comienzo, tengo en claro que el fin de lo anterior ya está puesto. Pero el comienzo no lo tengo claro. Pero siento que estoy preparado para eso. Siento que ya no tenía excusas para posponerlo. Siento que tengo que realmente reconocer que soy un adulto, que ya no soy ese chico.Me hubiese gustado que ese chico tenga la mentalidad de este adulto. Creo que hubiera sufrido un poco menos y creo que hubiera sido un poco más maduro y más saludable. Pero si ese chico hubiese tenido la mentalidad de este adulto, todas esas obras no hubiesen existido. No sé, me da un poco de emoción. Me gustaría encontrarme con ese chico y advertirlo, y abrazarlo y cuidarlo y hacerme cargo de él y darle un beso y acompañarlo. Pero no puedo hacer eso. No puedo hacer eso, sin embargo no puedo dejar de emocionarme por ese chico.
ANALISTA: Hizo mucho, laburo mucho.
LUIS: Sí, podría haber logrado mucho más, pero estoy feliz con lo que hice.Fue un camino muy intenso y laburé mucho. Cada episodio de mi vida es como una batalla. Sí, laburo mucho ese chico. Yo a veces no soy consciente de eso y esta situación de ponerme a hacer este catálogo y así realmente noto la evolución. Realmente yo lo puedo ver, si después no se entiende y algunos piensas que hago todo de rosa por qué sí, problema de él, yo lo noto. Yo noto ese cambio.No puedo dejar de emocionarme por eso. Lo que me pasa es que esa emoción también es la ansiedad de lo que no sé que va a venir después, es muy extraño porque se junta ese alivio y esa emoción con un poco de miedo. Y no dejo de pensar en lo raro que es los contrastes que es todo el tiempo mi vida. Tendría que sentir solamente alivio, no tendría que sentir alivio y miedo, pero…
ANALISTA: Siempre fuiste muy osado, ¿no?, desde ese chiquito que se vino de San Lorenzo a aquí, solo con su arte, con sus ideales
LUIS: Sí, soy consciente de eso, de que es un poco osado o arriesgado todo, pero yo no dejo de tomarlo como si fuera un desafío y me arriesgo y si tengo que perder, pierdo y si tengo que aprender, aprendo y si me va a salir bien, me va a salir bien. Pero no puedo no hacerlo, no puedo negar la necesidad que tengo, no podía negar la necesidad de dar un cierre a todo este cuerpo de obra, tenía que hacerlo. No sé que va a venir después. Pero yo tenía esa necesidad de que no podía seguir ocultándola, no quiero ser de esos artistas hipócritas que hacen cualquier cosa y que se repiten, y se repiten y se repiten. No podía desatender esa necesidad. Entonces prefiero tomar el riesgo, prefiero tomar ese riesgo aunque pierda. Que seguramente no pierda
ANALISTA: No, es un nuevo camino
LUIS: Sí, es un bueno camino
ANALISTA: Uno nunca pierde, ¿no?, elige un camino nuevo, futuro, perspectivas
LUIS: Sí, es un nuevo camino
ANALISTA: ¿Pensás que en tu catálogo está todo allí, que faltó algo creés, ahora que lo ves?
LUIS: No, no sé si faltó algo. Yo siento que está lo que a mí me faltaba mostrar, lo que am i me faltaba en este discurso de hacer la muestra y demás, siento que lo que faltaba exponer está en el catálogo. Entonces me queda como la tranquilidad de decir: “todo lo que tenía que mostrar de mí mismo, ya sea en obra, ya sea en este relato, lo estoy mostrando. Ya no queda nada que mostrar” Lo que me queda es mío, es propio. Todo lo que tenía que mostrarse, se mostro. Entonces en ese sentido sí siento que está completo. Y nunca hubiera pensado que iba a hacer un catálogo. Uno de los miedos que me genera, más allá de no saber lo que va a venir, es que me hace pensar que soy un artista con un camino. Me hace dar cuenta que ya no soy un artista que está empezando. Me hace notar que transite este camino, de ahí un poco también mese revuelto de emociones. Me pone en lugar, yo no sé si forzado o no, pero me pone en un lugar de decir “bueno, esto dejó de ser una experiencia de pintar mis juguetitos” y además me hace notar la seriedad de lo que hago. Más allá de que sea o no sea reconocido, sea o no aceptado, sea o no sea vendida mi obra, esta instancia, hacer este catálogo me hace notar la seriedad de mi producción y de mi carrera. Y eso está buenísimo. No lo digo desde un punto de creído o de decir “Ay, se hace el superado”, no lo digo como que me cae la ficha de eso. Sí, estoy feliz. Realmente siento que está completo y que muestra lo que había que mostrar. Y que el lugar en el que me pone es en el lugar en que estoy ahora.
ANALISTA: ¿Te duele dejar a ese chico allá?
LUIS: Sí, me da un poco de ganas de abrazarlo y de cuidarlo, de mimarlo, de advertirle lo que le va a pasar. No sé si me duele, me genera eso. Eso es lo que me genera. Pero era necesario. Era muy necesario. Así que sí, estoy feliz con mi catálogo.
ANALISTA: Y armarse para otra cosa
LUIS: Si, lo que sea que venga.
ANALISTA: Bueno, no sé. ¿Querés agregar algo más?
LUIS: Estoy, tengo tantas emociones que no sé cómo ponerlas en palabras. Creo que necesito un poco de tiempo para procesar todo lo que me está pasando en este momento. Necesito como decir: “ya está, ya terminas” ya lo publicamos, ya lo presentamos, necesito un poquito de perspectiva. De que ya me cayó la ficha y decir: “bueno ya está, ahora puedo relajarme en otros sentidos.
ANALISTA: Bueno, vamos a dejar por hoy entonces
LUIS: Bueno.